Montañita, a limpiar que el mundo se va acabar
y las olas aplaudían una y otra vez. Sin tener ningún contacto lleguamos en busca de alojamiento, es un pueblo lleno de artesanos de todas partes del mundo y malabaristas donde la ley no existe, la fiesta es el principal ingreso económico de muchas familias con kioscos como bares, donde el dueño es barman, traductor, guía turístico, y DJ al mismo tiempo. mas 20 bares en una cuadra, que desde domingo a domingo hay gente bailando en temporada de verano.
Es un pueblo pequeño, con unos 5000 habitantes máximo, que en los últimos 5 años tuvo un tremendo crecimiento turístico, que solo lo esta llevando a esa gente a la extinción de su vida cotidiana y cultura, transformandose en una comunidad dependiente del turismo destructivo y masivo. Al llegar escuchamos a lo lejos Rodolfo !!! sorprendido le digo a Laura que se detenga y aparece anita belén, una amiga ecuatoriana que vive en chile, y su madre es dueña de un hostal en montañita, el problema del alojamiento estaba solucionado.
Montañita también conocida por su increíble ola derecha para los surfistas recibe una vez al año el campeonato Reef, que trae a los mejores surfistas latinoamericanos a competir por su prestigioso trofeo. y triplica la población del pueblo durante esa semana. Pretendiamos quedarnos solo unos días, pero uno pierde el tiempo en un lugar como este, vez el amanecer un par de veces, no por madrugar temprano, y duermes durante ese sol que broncea esos cuerpos acaramelados. Las playas amaneces llenas de eternos recuerdos, recuerdos que los hijos de nuestro nietos conocerán, miles de botellas y vasos plásticos por todos lados, bolsas y bolsas de basura creadas por turistas inconscientes del daño que se hacen a ellos mismos y al mar que tranquilo nos baña. hay un estero que ya no llega al mar, y que hoy son aguas muertas según un local, donde la botella flotante llena de musgo crecía su propio ecosistema dentro de ella, muchos meses pasaron antes de que llegara el equipo de ríos libres a limpiar ese estero, con la ayuda de anita, una amigo de cuenca y otro colombiano mas, nos subimos a la balsa y a limpiar y a limpiar que el mundo se va acabar. Sacamos un total de 22 bolsas de basura flotante del estero que no tenia mas de 500 metros, la balsa ya no daba mas espacio para la basura, fue algo impresionante eh increíble, sorprendidos como la gente no le importa cho, fueron ocho días hasta que por fin salimos de montañita, para dormir un noche en Guayaquil y la siguente noche en Cuenca , donde dimos nuestra siguente precentacion